El paciente parasitado siempre es flaco.

FALSO: El paciente con parasitosis intestinal no siempre es flaco a pesar de que puede presentar, anemia y mal nutrición. De hecho muchos niños con parasitosis intestinales presentan  un abdomen muy abultado identificado coloquialmente como…. “panza de lombriciento”

Los dulces y golosinas producen parásitos.

FALSO: Los dulces y golosinas preparados con limpieza no causan parasitosis intestinales. Sin embargo, las golosinas o dulces preparados en condiciones higiénicas deficientes si pueden ser contaminados y provocar diversos padecimientos gastrointestinales… entre ellos las parasitosis intestinales.

Si no tiene comezón en el ano o la nariz…. no está parasitado.

FALSO: La comezón anal y nasal es muy intensa en ciertas parasitosis pero no en todas. Esto significa que cuando el paciente presenta síntomas como dolor o malestar abdominal, inapetencia, cansancio, anemia etc. puede padecer de parasitosis intestinal aunque no presente comezón anal o nasal y deberá recibir el tratamiento adecuado.

Todos los niños tienen parásitos, cuando crezca se le van a quitar.

FALSO: Las parasitosis intestinales que no son adecuadamente tratadas pueden persistir durante muchos años (incluso toda la vida) provocando diversos problemas de salud. Es por esto que la OMS recomienda que todos los miembros de la familia con elevado riesgo de parasitosis reciban tratamiento de desparasitación dos veces al año.

Cuanto más grande es el parásito… peor es la enfermedad.

FALSO: Aunque existen grandes parásitos como la llamada Solitaria (Tenia Solium) que produce severos trastornos a la salud del paciente. La gran mayoría de los parásitos son muy pequeños (por ejemplo las amibas) y pueden ser capaces de provocar infección parasitaria dentro y fuera del intestino (amebiasis intra y extraintestinal) afectando estructuras vitales como el hígado, pulmón, cerebro.

Yo no puedo estar parasitado porque vivo en la ciudad.

FALSO: Aunque las parasitosis son frecuentes en medios rurales donde las condiciones higiénico-sanitarias son deficientes (piso de tierra, fecalismo al aire libre, consumo de agua de ríos contaminados, etc.) la verdad es que en las ciudades también es el consumo de agua y alimentos contaminados es sumamente frecuente por lo que las parasitosis también son frecuentes en las ciudades urbanizadas.

No puedo tener parásitos porque tomo agua mineral.

FALSO: Las parasitosis intestinales no solo se adquieren a través del agua contaminada. El consumo de alimentos preparados en restaurantes y/o puestos callejeros puede provocar alguna parasitosis. Incluso en la casa hay riesgo elevado de contaminación de los alimentos (utensilios de cocina, tablas de picar, fruta y verduras mal lavadas o no desinfectadas).

No estoy parasitado porque nunca he visto los parásitos.

FALSO: Los parásitos intestinales por lo general son muy pequeños y no son observables a simple vista. Sólo a través de un estudio de laboratorio puede confirmarse la parasitosis intestinal.

Los adultos nunca están parasitados, sólo lo están los niños.

FALSO: Las parasitosis afectan a hombres y mujeres de cualquier edad, por lo que todos los miembros de la familia deben recibir tratamiento de desparasitación periódicamente.

Si me desparasito ¿subo de peso?

FALSO: Todas las personas que se desparasitan y siguen una dieta balanceada no tienen por qué subir de peso. Al contrario, su salud se beneficia porque asimilará mejor los nutrientes. Solicita a tu médico y/o nutriólogo el plan nutricional más adecuado para ti.

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DUDAS

Sí, el contacto de la piel con suelos o arena contaminados por materia fecal de animales infectados (principalmente perros y gatos) puede dar origen a infecciones parasitarias por larvas que penetran la piel.

Sí, existen algunos parásitos que pueden migrar a través de la sangre al cerebro y provocar síntomas muy variados que van desde un dolor de cabeza hasta epilepsia o incluso no mostrar ningún tipo de síntoma.

No, aunque es importante recordar que los parásitos intestinales pueden provocar desnutrición así como pérdida de diversos nutrientes y con ellos generar alteraciones en el crecimiento y desarrollo infantil y alterar el rendimiento escolar.

Efectivamente, la salud y absorción intestinal se benefician al desparasitarte ya que los parásitos afectan el estado nutricional de diversas maneras ingiriendo sangre y provocando así una pérdida de hierro y otros nutrientes y también provocan cambios que alteran la digestión y absorción de nutrientes como las grasas, carbohidratos, proteínas y algunas vitaminas entre ellas la vitamina A. otra consecuencia posible es la intolerancia a la lactosa y el uso ineficiente del hierro disponible.

No, OXAL® no está indicado en el tratamiento de los piojos, ya que estos son otro tipo de parásito.